En mi país la lluvia no sabe llover:
o llueve poco o demasiado;
si llueve poco hay sequía
si demasiado hay catástrofe.
¿Quién llevará a la lluvia a la escuela?
¿Quién le enseñará a llover?
En mi país la lluvia no sabe llover:
En Catalunya hemos tenido unos días de lluvias intensas. Nena y yo hemos subido a la casita de la montaña a pasar un par de días. Y, al preguntar cómo había llovido por allí me explicaron que había llovido ‘bien’, que no había hecho daño.
Así que me acordé de la primera estrofa de la canción de Raimon que, traducida del valenciano, he puesto aquí arriba y pensé en las desgracias tan terribles que el clima está produciendo en Myannar o China. Y di gracias porque nosotros tuvimos suerte y, contrariamente a lo habitual en este país, la lluvia sí llovió ‘bien’ esta vez.
Ahora, al buscar la letra original de la canción de Raimon en Google, me encuentro con que el contenido que yo no recordaba hace referencia a la memoria histórica, o a la desmemoria, según se mire.
Nunca más iremos a la escuela
Porque aparte de hablar con los de tu edad
nada aprendiste en la escuela.
Ni el nombre de los árboles de tu paisaje,
ni el nombre de las flores que veías,
ni el nombre de los pájaros de tu mundo,
ni tu propio idioma
En la escuela te robaban la memoria,
te mentían acerca del presente.
La vida se quedaba en la puerta
mientras entraban cadáveres de corta edad.
Olvido del relámpago, olvido del trueno,
de la lluvia i del buen tiempo,
olvido del trabajo y del estudio.
“Por el imperio hacia dios”
desde la calle Blanca de Xàtiva.
¿Quién me recompensará de mis años
de desinformación y desmemoria?
En mi país la lluvia no sabe llover:
o llueve poco o demasiado;
si llueve poco hay sequía
si demasiado hay catástrofe
¿Quién llevará a la lluvia a la escuela?
¿Quién le enseñara a llover?
En mi país la lluvia no sabe llover.
(1983)
Vídeo en Youtube: Al meu pais la pluja… por Raimon. (No enlazo directamente para no ralentizar la carga de todo el blog)
Como verá el lector la canción es de 1983 y hay referencias claras al franquismo (”Por el imperio hacia dios” en castellano en el original valenciano) que muchos vivimos en nuestra infancia.
Pero lo que más pena me da en todo esto, es que ahora la desmemoria parece todavía más grave. Nadie nos roba, como antes por la fuerza, los nombres de nuestro paisaje, ni de nuestros árboles ni de nuestras flores… nos los robamos nosotros mismos cuando, conscientes o inconscientes, dejamos que nos engañen y nos pongan a mirar a otra parte mientras nos arrebatan nuestra identidad y nuestro pasado como los conquistadores españoles cambiaron oro y piedras preciosas a los indígenas de América y Oceanía, dándoles a cambio espejos y cristales sin valor . Ahí estamos y no queremos verlo. Menos mal que Raimon llega a socorrernos (y a sacudirnos) con su música.
(Este post va dedicado a todos aquellos que aún luchan por su lengua, como Mónica. Y a todos aquellos que conservan fresca su memoria histórica, como Jorge).