Dos dóberman, Kiss y yo

A menudo, cuando estoy en la casita de la montaña, salgo a pasear con nuestra perra Kiss. De hecho, cuando estoy allí nunca salgo a pasear sin ella.
A veces vamos a la montaña y otras caminamos por las calles que suelen estar desiertas… o casi.
No hace mucho, al pasar por delante de una casa cercana vi allí a dos dóberman merodeando… la puerta de la propiedad estaba entreabierta y no se veía movimiento, al menos en el exterior.
Los dóberman y mi perra no son nada amigos y normalmente cuando pasamos por allí se ladran abundantemente… pero a través de la reja.
Cosa distinta de lo que ocurría ahora, que estábamos en la calle solos…. los perros y yo.


Habitualmente Kiss es miedosa. Muy sociable con personas y perros que le caen bien y esquiva con quien no le gusta. Si la persiguen, huye…
En este caso no fue así. Todos los perros ladraron, los dóberman rodeaban a Kiss y parecían danzar en círculo en torno a ella, como si uno la quisiera distraer y así darle la oportunidad al otro para atacar. Por fortuna esos dóberman son jóvenes todavía… aunque ya tienen bastante mala leche.
Por mi parte, me gustan los perros y no me dan miedo. Pero esos dos o me hacían ninguna gracia.
Mi perra se enfrentó como pudo a ellos, pues aunque ladraban mucho solo la atacaron una vez.
Yo por mi parte les gritaba y les amenazaba avanzando hacia ellos desafiante. No me tenían miedo, pero tampoco se les veía intención de atacarme. Retrocedían y avanzaban de nuevo.
Como los perros son muy territoriales y más los del tipo guardián supuse bastante acertadamente que solo teníamos que avanzar con calma y que cundo nos alejáramos lo suficiente volverían para su casa…
Mientras avanzábamos todos armando barullo, los perros y yo, fue cuando uno de ellos mordió a Kiss en el muslo, me lancé hacia el y se retiró…. en realidad fue un amago, nada serio, ninguna herida.
Cuando pasamos de largo se retiraron y respiré aliviado… pero cuando ya empezábamos a relajarnos volvieron de nuevo…. Ahí ya me cabreé de verdad, les grité como si pudieran entenderme y les arrojé un par de piedras sin atinar ninguna… y eso que tengo buena puntería….
Se rindieron y se fueron.
Kiss parecía satisfecha y bastante tranquila. Nos miramos. Efectivamente, la vi valiente, segura. Como si dijera: cómo se atreven esos dos perruchos a atacarnos…. a ti y a mí juntos.
Y así quedó la cosa. Tengo curiosidad por ver si vuelve a huirle a los perros o ya se le ha quitado el miedo…

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3 comentarios en “Dos dóberman, Kiss y yo

  1. Hola!! Ese día tuve suerte…, yo no paseaba con Momo y Kiss, aunque a decir verdad eso seria el mal menor, el miedo lo hubiera pasado de ir, yo sola con Kiss. A mi me gustan los perros, pero los considerados “peligrosos” no me hacen ninguna gracia. Me hizo ilusión que Kiss se enfrentarà a los perros, es muuuu cobarde, jajaja.

    P.D. Bueno aprovecho el post para felicitar a mi compañero Momo y decirle que siga con sus “momeces” porque a mi, y seguro que a mucha gente nos encanta como escribe, y a mi me gustan estas cosas y si son personales mucho mejor.
    Besitos Nena

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