Mi vida sin autopistas… mi vida sin Internet

Cuando era muy niño, a principios y mediados de la década de 1960, en Catalunya no había ni una sola autopista. En España, seguramente, la única era la que unía Madrid con el cercano aeropuerto de Barajas. El resto de carreteras eran, mejor o peor asfaltadas, anchas o estrechas, vías de dos carriles, uno para cada sentido de la marcha.
Tampoco se necesitaba más, los vehículos eran pocos y lentos.
El primer coche que tuvimos en casa llevaba matrícula de M-470000, lo cual significaba que en toda la provincia de Madrid solo se habían matriculado hasta entonces esa cantidad de vehículos. En Barcelona había unos pocos menos y en el resto de España apenas si debían sumar otro millón más… Por aquel entonces España rondaba los 30 millones de habitantes

Hacer 100 Km. en esa época podía llevar más de medio día y si en vez de automóvil se usaba transporte público el mismo viaje ocuparía sin duda un día entero.

Hoy, con nuestras carreteras y autopistas y nuestros coches modernos, podemos desayunar en Barcelona y comer en Madrid, a 600 Km. O podemos amanecer en Valencia y acostarnos en París a 1200 o 1300 Km.

Lo mismo ocurre con nuestras comunicaciones: radio y televisión, teléfonos fijos y móviles por todas partes, mensajeros super-rápidos, ordenadores y, por supuesto, internet…

La carta que antes tardaba dos o tres días por el correo caracol ahora se ha convertido en un email que recorre el planeta en cuestión de segundos…

Así que, a la pregunta de qué haría yo, cómo me sentiría, sin internet, que hace el amigo Víctor Vitoria desde su Podcast Oficial del EMN, le contesto que sin internet me sentiría como en la época en que para llevar los productos del huerto a vender al mercado más cercano usábamos, en Catalunya, una tartana, especie de carromato de dos ruedas y un toldo para proteger la carga, tirado por una mula o un caballo.
Nada sería lo mismo.
Por mi manera de ser, no creo que fuera ni mejor ni peor. Trataría de adaptarme. Pero sin duda sería muy distinto.

Quisiera definir Internet, no por lo que es, sino por lo que hace. Y diría que en este momento Internet es una herramienta, o un instrumento, para la información, la comunicación y el comercio. Por este orden, que no implica importancia mayor para una cosa u otra, sino que viene dado porque así han ido llegando e imponiéndose estas posibilidades en la Red.
Personalmente uso Internet para comunicarme, tanto profesional, como privadamente, estudio y aprendo (tanto de forma estructurada y oficial, como privada y puntual), intercambio información y cultura por medio de toda clase de documentos multimedia (texto, imagen, audio, vídeo…), a veces incluso compro cosas (hardware, software, seguros, música, entradas para espectáculos)…

El aspecto que más he rentabilizado ha sido el intercambio profesional de datos que me ha permitido ahorrarme muchos viajes e incluso fijar mi residencia lejos de mi puesto de trabajo.

La parte que hasta ahora consideraba más útil era la informativa. Hace pocos años la información (sobre cualquier cosa) había que buscarla en los libros. En Internet era escasa y solía estar circunscrita al idioma inglés. Pero en la última década las cosas han cambiado mucho y la información es cada vez más amplia y el idioma ya no supone una barrera infranqueable… Diría que en la actualidad el problema de la información es inverso: hay mucha, pero de poca calidad. El exceso y la falta de garantías a menudo crean confusión. Y la  tiempo invertido para llegar a conclusiones fiables en vez de reducirse, aumenta…

Pero las mayores satisfacciones que he obtenido con el uso de la Red han venido con la comunicación y, en mi caso, son incluso previas a Internet. No hay que olvidar que antes de que la Red se extendiera tal como ahora la conocemos, había otras pequeñas redes que llegaron a cubrir con bastante eficiencia el terreno de la información tecnológica y, en parte, el de la comunicación entre las personas.

La comunicación es para mí, intercambio de ideas, sentimientos, conocimientos, etc. entre personas. Para que se dé una verdadera comunicación, el intercambio debe ser necesariamente bidireccional. No basta que yo escriba un post en un blog. Si nadie comenta nada, no habrá comunicación, solo monólogo.

Otra aspecto relevante es que para que exista verdadero intercambio, verdadera comunicación, tiene que haber pensamiento, un trabajo personal, íntimo y, generalmente, previo al hecho mismo de la comunicación.
Es decir, para hacer un podcast que quiera ir un poco más allá de la mera información, de la simple repetición de conceptos capturados aquí y allá, será necesario un proceso previo de elaboración, que implica pensamiento propio y reflexión.

Por seguir con este ejemplo, si quiero hacer un podcast tendré que pensar un poco, madurar algunas ideas más o menos personales y con ellas elaborar un guión coherente. Si quiero poner música deberé, además, hacer una selección basada en criterios personales y acorde al resto de contenidos…
Después de todo esto, sí puedo grabar el audio, publicarlo en la red y esperar que alguien responda… también desde su propio pensamiento, desde su propia idiosincrasia.
Y, cuando todo esto ocurra, entonces podremos hablar de verdadera comunicación.

Si me extiendo con todo esto es para poner de relieve que para que haya comunicación, es necesario que exista previamente un mundo interior capaz de elaborar y hacer comprensibles un pensamiento, unas ideas, tal vez unos sentimientos o, por qué no, una selección musical, un material audiovisual, que posiblemente no sea original, pero que también deberá surgir de una reflexión.

Como digo, ese pensamiento o esa obra no aparecen de la nada, ni se generan sin más de nuestro interior. De ordinario, proceden de la elaboración y reelaboración de informaciones que en diversos momentos y por diferentes caminos han llegado a nosotros del exterior…

Eso significa que la comunicación, al menos lo que yo entiendo por comunicación, supone un trasvase de información que va circulando de individuo en individuo, pero que no es siempre la misma, al contrario, va cambiando y a cada paso es analizada, deconstruida y elaborada de nuevo con la aportación personal que le da cada uno.

Todo esto ha ocurrido siempre… pero a una velocidad ‘lenta’ y el intercambio se ha visto limitado a quienes poseían más información y estaban más preparados para manejarla.
Los ignorantes, los pobres, aquéllos que simplemente tenían como meta preferente sobrevivir, no podían (no pueden todavía, si miramos más allá de nuestro Primer Mundo privilegiado) tener acceso a este intercambio de información o debían restringirlo a una esfera más cercana a la supervivencia que a otra cosa.

Ahora Internet abre estas y otras muchas posibilidades que vamos aprendiendo o que todavía no hemos imaginado. Creo que sería una pena dejar escapar una oportunidad así.

Mientras pueda, yo no pienso hacerlo. Aunque, como dije al principio, personalmente me adaptaré a lo que venga.

PD: Si algunas ideas aparecen confusas, puede ser que estén confusas en mi mente o que no haya sabido explicarme suficientemente. Una de las cosas que temo no haber expresado claramente es que sin pensamiento no hay comunicación y sin ambas la Red se convierte en un magnífico e inútil instrumento en manos de asnos.

Agradeceré al lector sus precisiones o comentarios. Yo he contestado a mi manera a la pregunta de Víctor Vitoria. Dejo el testigo para quien quiera recogerlo.

Anuncios

9 comentarios en “Mi vida sin autopistas… mi vida sin Internet

  1. Está muy bien escrito momo, se entiende clarito tu idea. Estoy de acuerdo.

    Y sí, es una lástima que muchísima gente no pueda acceder a este medio de comunicación, aunque te cuento que aquí, en Buenos Aires, hay muchos que no tienen para comer pero llevan colgado de su cinto un teléfono celular. Son esas cosas que me cuestan explicar, pero te aseguro que es verdad. Aunque ese es otro tema.

    Saludos

  2. Jorge, me has pillado a medio escribir. Me alegra que lo encuentres suficientemente claro. A veces me cuesta expresar lo que pienso y si encima sale largo temo ser pesado…

  3. Hi Momo!!

    No es por decirlo, pero fantástico este post que acabas de publicar. Me ha hecho pensar… cuando yo era jovencita no se veían muchos automóviles por mi pueblo, que yo recuerde solo algunos camiones pequeños “como el que llevaba mi padre” para repartir por los economatos.
    Internet para mi ha supuesto un verdadero avance para mi información y mi comunicación y también me ha hecho pensar… cuando tenia 19 años empecé ha trabajar en el mismo sitio que estoy ahora, recuerdo que todo lo hacíamos con maquina de escribir, posteriormente vinieron las maquinas de escribir eléctricas y ya consideré que fue un avance importante. Poco a poco vinieron los ordenadores con programas tipo Word Perfect.
    Hoy Internet me ha permitido estudiar, sin moverme de casa, solo moverme para hacer el examen final, informarme de muchas cuestiones que nunca pensé que podría aprender a través de un ordenador.
    Lo más bonito, y eso te lo debo a ti por investigar más en la red que yo, hacer podcast, y que personas de todo el mundo nos puedan escuchar, compartir nuestros sentimientos, y eso para mi es muy importante. Porque hoy en día las personas vamos muy aceleradas, y a mí esto me permite comunicarme, compartir con las personas que quieran, mis sentimientos, y eso es importante.
    Supongo que como tu, si no existiera Internet me tendría que acostumbrar, pero debo reconocer que me seria difícil.

    Bueno ya me voy, no es muy normal que yo escriba tanto, jajaja

    Besitos

    Nena

  4. Es verdad, no es normal que escribas tanto, Nena… pero lo que dices es cierto. Y te diré una cosa que no puse en el post… Hace bastantes años, cuando dejé de estudiar, siempre echaba de menos las tertulias que teníamos los estudiantes en el bar de la Universidad…. o antes, a las puertas del Instituto… Leía a Pla y pensaba, qué suerte tenían la gente de antes… poder reunirse por la noche, antes de cenar, a charlar tranquilamente con los amigos (no entraremos en que las mujeres estaban haciendo la cena)….
    Internet me ha devuelto esto… es cierto, que pocas veces nos encontramos grupos amplios y el compartir es más de tú a tú, pero eso no quita que se formen extensas redes de amistades.
    Las tertulias de hoy en día están en internet. Y no tienen horario (ni distinguen entre sexos)… eso es lo que las hace verdaderamente útiles y acordes a los tiempos que corren.
    La tecnología no es buena ni mala. Pero hay que usar la cabeza para sacarle el mejor partido…

  5. Hola Momo,

    Estoy totalmente de acuerdo con todo lo que has escrito.

    De hecho, si no existiese internet, en este momento por razones personales, no podría trabajar.

    A titulo anecdótico, te comento que la carretera que transcurre por donde vivo actualmente, la he conocido de tierra y cuando se cruzaba un coche con un autobús (los pocos que habían), uno de los dos debía pararse para que el otro pudiese pasar, y la carretera de Valencia a Barcelona, al menos hasta Sagunto era empedrada y cuando se circulaba por ella, había que hacerlo en un contínuo slalom para evitar los hoyos (que no simples baches).

    Para habar por teléfono, había que ir a telefónica a poner una conferencia persona a persona, que lo mismo tardaban en proporcionarla un par de días.

    En fin, que las posibilidades de comunicación de hoy en día, están a años luz de lo que existía tan solo hace unos 40 años, y creo que seguirá en progresión acelerada.

    Otra cuestión será que se pueda o no acceder a ella, o que nos escondan los progresos, como hicieron en su día diciendo que Marconi inventó la radio, cuando en realidad fué Tesla quien lo hizo y aún hoy continúa el engaño.

    Saludos.

  6. Uy! perdón si me salgo de tema, pero el comentario de Fons me hizo acordar de algo. Si no recuerdo mal, en el monte Tibidabo no hay un tren muy empinado de una sola vía que sube y, más o menos a la mitad del recorrido, se abre esa vía en dos, por unos metros, para esperar al tren que baja y luego ambos siguen su camino por esa única vía?

    Wau! Que pregunta más larga! Me quedé sin aire. Uffff

  7. Sus deseos son órdenes, don Jorge.
    El funicular que dices creo que todavía existe, pero hace años que no lo he usado así que no podría asegurarlo.
    En Montjuich (la otra montaña de Barcelona, más pequeña, tipo parque) tb hay un funicular con esas características.
    Y en Montserrat creo que hay otro igual. Es decir, según parece todos los funiculares son así… y eso supongo que se debe a que el tren que baja ‘tira’ del que sube y el que sube frena al que baja. Así que el único punto donde pueden encontrarse para que el sistema cumpla su función es la mitad de camino. Por eso solo hay una vía que se divide en el centro…
    Por si alguien no ha visto nunca uno de éstos, aclarar que solo se usan para cubrir distancias relativamente pequeñas y desniveles grandes. Además de las vías, suelen llevar un engranaje central que impide deslizamientos.

  8. Vicente… es verdad. Ni siquiera hay que ser muy viejo para darse cuenta de la cantidad de cosas que han cambiado.
    Por eso me preocupa tanto esta nueva ‘crisis’, ahora del sistema.

    A mi modo de ver, si no frenamos el consumo y ponemos las cosas en su punto medio (el funicular del Tibidabo es un buen ejemplo) la física más pura (o la biología que para el caso viene a ser lo mismo) nos devolverá a hostias al sitio de donde venimos. Y en ese caso, un tam-tam de la selva profunda va a parecernos tecnología punta.

    Por eso me repatea ver cómo la mayoría cierra los ojos o confunde la sostenibilidad con la economía.

    Lo que está pasando ahora, la ‘crisis bancaria’, demuestra que hace mucho que los números van por un lado y la realidad por otra. Por eso la llaman crisis de confianza… que traducido quiere decir ‘estos imbéciles ya no se fían de nosotros porque se nos ha visto el plumero y habrá que inventar otro cuento para engañarlos’.

    Por mi parte, empiezo a pasar de los números y de la economía… en la medida de lo posible, claro. :-)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s