Archivos Mensuales: febrero 2009

Tres perlas del blanco y negro

Ha sido pura coincidencia. Eso sí, muy afortunada, el hecho de que casi seguidas haya visto tres películas maravillosas, todas ellas en blanco y negro.

lastrada

La primera fue La Strada (1954) de Federico Fellini con una luminosa e inspiradisima Giulietta Masina. Esta actriz italiana ya me maravilló no hace mucho en su papel del prostituta dulce y confiada en Las noches de Cabiria. Pero si Cabiria me había parecido insuperable, Gelsomina me robó el corazón por completo. La Strada es una magnífica historia de amor, entrega desinteresada e incomunicación.

El protagonista masculino, Anthony Quinn no es que esté mal, eso es imposible, solo que queda absolutamente opacado por la extraordinaria interpretación de Giulietta Masina. No deben perdérsela. Bajo ningún concepto.

Por cierto, Masina es lo más cercano a Chaplin en mujer. Decidme si me equivoco…

Pocos días después de disfrutar tanto con este delicioso personaje y su original historia conseguí hacerme con un film que vi hace años y del que guardaba muy buen recuerdo. El título español: Yo anduve con un zombi. Traducción literal y un tanto horrible del inglés I Walked with a Zombie (1943), de Jacques Tourneur en la dirección y producida por el mítico Val Lewton, responsable también con Tourneur de la archifamosa La mujer pantera (Cat People) y The Leopard Man. Todas ellas son películas de terror de serie B. Hechas aprovechando vestuario y decorados de otras películas más ‘importantes’ y rodadas en pocas semanas. La sabiduría fílmica de estos genios hace que tanto I Walk… como Cat People nos cautiven desde el primer momento, envolviendo al espectador en una misteriosa y sugestiva atmósfera. Es un cine que te transporta, un cine de evasión y ensueño llevado a extremos de exquisitez que pocas veces se han logrado después.

yoanduve

Yo anduve con un zombie es una extraña historia de amor (y muerte) en un paraíso tropical donde nada es lo que parece. La iluminación y la puesta en escena convierten esta película en una auténtica obra de arte y (esto sonará sacrílego) me parece mucho más estimulante que King Kong, ya que esta última tiene un punto de partida y una historia asombrosa que te cautiva… pero que ha resistido mal, a mi modo de ver, el paso del tiempo. Mientras que Yo anduve, para mí, sigue igual de fresca que cuando la filmaron hace ya más de 60 años.

Para terminar, hace solo unos minutos acabo de ver Ordet, La Palabra (1955) de Carl Theodor Dreyer. Llevaba años deseando verla y no me ha defraudado en absoluto. Es una película asombrosa, que tiene un comienzo pausado, pero que te atrapa y no te suelta. En un escenario casi teatral discurre la compleja historia de la familia Borgensgaard. y digo compleja no porque sea una trama complicada, sino porque en solo un par de horas tenemos dos historias de amor, una de locura, dramas de fe, viejos odios familiares… y más cosas, todas narradas de forma tranquila pero absolutamente apasionante. El amor, la fe y la reconciliación son los sentimientos que prevalecen. Y todo ello viene acompañado por el más luminoso blanco y negro que has visto jamás.

ordet

Exagero, pero si me dieran tres películas de la edad de oro para llevar a una isla desierta, muy probablemente serían éstas, ya que cada una a su manera aporta todo el arte que el cine permite, para ofrecernos unas historias absolutamente cautivadoras, a la vez que sencillas e  inolvidables.

Espero que las imágenes que he elegido para ilustrar este post os animen a verlas, ya que mis palabras no creo que se acerquen ni remotamente a hacerle justicia a ninguna de ellas.

Los viejos posts (y podcasts) nunca mueren

el_camino_de_la_vida

Hay quien cree que nadie se va a interesar por un podcast de hace varios años… No es así.

Hace un momento estaba mirando las estadísticas de WordPress de Solo 24 Horas y he descubierto que el post más visitado de los últimos días es el que lleva el podcast #44, uno que grabamos el amigo Nico (¿dónde estás ahora, Nico?, ¿cómo te va?) y yo sobre Roma.

Este post lleva fecha de junio de 2006, pero eso no parece afectarle mucho. De hecho, si Roma sigue siendo interesante después de más de 2.000 años de historia, ¿por qué no iba a serlo un podcast sobre Roma con poco más de dos años de antigüedad?

Otros posts o podcasts muy activos a pesar del tiempo son el del SIDA con el Prof. Bacterio, el de África y los anticonceptivos, o el de las mujeres en Afganistán, que también es de 2006.

Y aquí en Momeces lo que más interesa a lo largo del tiempo es, con diferencia y como ya dije en una ocasión, Frida Kahlo, le siguen los objetivos de Yashica, post especialmente interesante por los comentarios del amigo Yonera, también interesan las tribus urbanas (bastante reciente y de mucho éxito en cuanto a visitas), el autismo, que iba dirigido principalmente a los compañeros de Psicología del Desarrollo, y una entrada que tomé prestada y que titulé Sobrevivir a un macbook averiado y que se mantiene con fuerza en el candelero desde que fue publicada…

A destacar, no solo la participación constante de Nena, sino que muchos de los podcasts y entradas más seguidos están hechos en colaboración con amigos, o cuentan con comentarios muy interesantes de los colegas de la Red.

Hacer un podcast, o un blog (para el caso es lo mismo) no es necesariamente una cuestión de actualidad. Rotundamente no lo es para mí.

Un blog o un podcast es como la vida, va discurriendo poco a poco, cada día o cada episodio contiene un trocito. Todos son importantes. Todos significativos. Y quedan ahí, sobrellevando estoicamente el paso del tiempo: unos serán muy visitados y otros no tanto, pero todos forman parte del mismo paquete y todos reflejan algo de quienes los han escrito o los han grabado.

Y es mi intención que siga siendo así.. que sigan ahí por mucho tiempo. Vivos en cuanto al presente que escribimos o grabamos hoy, y en cuanto al pasado que también es parte de nuestra historia y, como tal, no debe ser olvidado.

Pintando con amor

pintando1

Tras los exámenes de Educación para la Salud y Animación Sociocultural,  que han salido bastante bien pero me han mantenido ocupado, ahora toca pintar el piso donde vivía antes, y que después he tenido alquilado.

Los inquilinos que se han ido, una parejita joven con una niña preciosa, tenían un gusto un tanto peculiar para los colores y nos han dejado pasillos y habitaciones azules, puertas lilas y otra habitación rosa. Menos mal que dejaron algo blanco, como yo lo tenía… El blanco quizá no sea lo más original en las paredes, pero sin duda es práctico, limpio, luminoso y fácil de repintar… que es lo que a mí me interesa

Cada cual se monta la vivienda a su manera. Para mi gusto, cuantas menos cosas y más sencillas, mejor. Hoy lo comentaba con Nena, me gusta el rollo oriental de ‘todo en el suelo’. De hecho antes lo tenía así en el cuarto de estar. Una mesa india cuadrada, no muy alta, de unos 50 o 60 cm. de lado y una especie de taburetes marroquís, como de caña, que apenas levantaban un palmo del suelo…

Aunque hay que reconocer que estas cosas están bien cuando uno está solo y va en plan austero, pero para dos la cosa ya no es tan fácil. Las mesas y sillas tan bajas no van bien para todo el mundo, si quieres ver la tele en pareja (yo tenía una butaca individual de piel) entonces necesitas un sofá o algo así…

En fin, las cosas se van complicando y las casas se van llenando… Es inevitable.

Pero no sé por qué os cuento todo esto…. Me ha salido así…

A lo que iba: últimamente las cosas se han sucedido de tal forma que me he visto apartado de la Red. Por un lado el vendaval se lleva el teléfono y el internet del trabajo durante quince días, por otro lado los exámenes y ahora la pintura… y el curso que continúa y hay que hacer un proyecto de Animación y estudiar un par de asignaturas más, una de ellas difícil…

O sea, que queda menos tiempo para blogs y podcasts.

Pero bueno, estoy contento, los amigos seguís por aquí aunque yo no escriba tanto. Y, desde luego, no tengo ningunas ganas de marcharme ni perderme… Así que, si me dejáis un poco de tiempo, volveré pronto a la carga, hasta aburriros…. :-)

¡Ah! Aunque San Valentín fue ayer… no importa ¡Os quiero! ¡A tod@s!

Mac… ¿valen lo que cuestan?

malbook

He oído más de una vez en podcasts maqueros que es lógico que los mac sean más caros, puesto que son mejores que los PC…

Vaya por delante que actualmente estoy de acuerdo en lo que a sistema operativo se refiere: OS X es mejor que Windows y más cómodo que Linux para un usuario medio que no quiere problemas ni batallar con configuraciones especiales e incompatibilidades.

En lo que al hardware se refiere… bueno, hay muchas marcas, unas serán mejor otras peor… componentes que salen bien, otros salen mal… en general el harware actual falla bastante, al menos a mí. Y, según parece, el de Apple no es distinto de los demás.

Antes los Mac eran claramente superiores a los PC en este sentido, ahora no creo que haya ninguna diferencia preciable.

Y a continuación os dejo con un texto que escribí hace unos días donde explico algunas de las deficiencias de mi macbook y alguno de los problemas que me está dando. Lo escribí pensando en los amigos de Puromac (podcast que recomiendo encarecidamente a quien no lo conozca), ya que Flavio defiende a menudo el precio de los mac en base a su calidad… cosa que yo pongo en duda.

Se lo haré llegar en cuento pueda, entretanto lo dejo por aquí… Por si me leen…

Sigue leyendo Mac… ¿valen lo que cuestan?

¡Qué fastidio!

Pues sí… como ya he dicho en alguna otra parte, desde el vendaval que asoló Catalunya la semana pasada en mi trabajo nos hemos quedado sin teléfono, y por tanto sin internet.

Y aún podemos estar contentos de que no se fuera la luz, que hay gente por allí que llevan a oscuras toda la semana.

El caso es que me está costando mantener el blog en funcionamiento al no poder publicar a medida que me viene ideas o encuentro cosas que me motivan… Tampoco puedo hacer las consultas habituales desde el trabajo que me mantienen al día.

Pero bueno, como la cosa igual dura todavía un poco más, voy a tener que organizarme y aprovechar al máximo la conexión de casa para seguir contándoos cosas.

Toda esta historia afecta también a nuestros podcasts, especialmente a Solo 24 Horas que lleva ya, por primera vez en nuestra historia, un mes sin salir… Aunque eso no es culpa del temporal de viento, se debe también a un pequeño, y espero que merecido, descanso que nos hemos tomado después del número 100.

No me extiendo más, así puedo colgar alguna otra cosa que tengo por ahí medio preparada.