Dulce hogar… una nueva forma de repartir el trabajo

Dulce hogar es el título de un libro que pone sobre el papel algo que Nena y yo hemos comentado muchas veces…

Se trata de la vuelta al hogar de uno de los miembros de la pareja. Ya no vale que los dos trabajen fuera, al menos no siempre. Puede ser más rentable y satisfactorio que mientras uno gana dinero fuera otro lo ahorre dentro.

Por supuesto, los roles no están adjudicados como tiempo atrás, ahora la distribución del trabajo no tiene porque ser rígida ni inmutable.

Solo se trata de que todo el mundo se sienta bien y que la economía doméstica, las relaciones en la familia y la educación de los hijos salgan beneficiados.

Mey Zamora es la autora del libro, que tiene como sugestivo subtítulo Retorno a lo esencial.

Os dejo una pequeña reseña que he sacado de la revista digital Fusión. A ver si nos animamos a plantearnos la vida de una forma original y diferente.

Lo que Mey Zamora propone es políticamente incorrecto, y muchos son los que intentarán comparar sus planteamientos con el ama de casa del pasado. Sin embargo ella articula un debate en el que el hogar se convierte en punto central de encuentro de todos sus miembros, una forma de ahorro y de creación de riqueza personal. No es un libro teórico, sino que recoge la experiencia de Zamora, profesora de Ciencias de la Información que en un momento propuso a su pareja dejar su trabajo para tomar el timón de su hogar.
Si hacemos balance, hasta hace treinta años el mundo de la mujer se reducía a las tareas de su casa, hasta que con la liberación de la mujer ambos miembros se lanzaron al mercado laboral. En ocasiones por necesidad, pero también para mantener un modo de vida cada vez más consumista y más esclavo que necesitaba dos sueldos. Pagar las vacaciones, la última consola, las cenas en restaurante el fin de semana y la factura de móvil exigía trabajar fuera. En paralelo, la sociedad juzgaba negativamente el que un hombre o mujer eligiese voluntariamente dedicarse a cuidar enfermos, niños y realizar tareas caseras si no era por obligación -de hecho se acuñó el término “maruja” y “marujo” para ello-. El núcleo familiar ha sacado de esto menos menos tiempo de ocio y más estrés, pero más bienes materiales, no cabe duda.
Entonces llega Zamora con su experiencia bajo el brazo a modo de libro -Dulce Hogar- para romper moldes y afirmar que quedarse en casa genera ahorro, riqueza económica, Dulce hogarserenidad para todos los miembros, equilibrio, mejor educación para los niños y mejor atención para los familiares cercanos. Lo fundamental es que la pareja elija quién se queda y quién trabaja fuera y que se valoren ambas funciones. Porque uno trae ingresos pero el otro también crea riqueza al evitar pagos por labores externas, administra mejor el dinero, logra que todos tengan más tiempo libre y aporta calidad de vida. Mey nos da algunos trucos aderezados con anécdotas personales que hacen más amena la lectura, enfocando el trabajo en casa como algo muy creativo, que requiere una importante capacidad de organización, esfuerzo e inteligencia, además de generosidad. A lo mejor no vamos a quedarnos en casa, pero seguro que nos ayudará a no juzgar tan a la ligera el trabajo de otros. El libro sirve también para devolver el orgullo a todas las mujeres que trabajaron en su casa por obligación y nunca fueron valoradas.

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2 comentarios en “Dulce hogar… una nueva forma de repartir el trabajo

  1. Totalmente de acuerdo Jordi, es un trabajo en equipo con el cual se gana calidad de vida, se come mejor, se evita estres y se atiende y convive mucho mejor con l@s hij@s; no se trata de vivir con menos, realmente asi se necesita menos para vivir. El problema es que hoy en día la hipoteca o el alquiler de un piso se lleva ya practicamente un sueldo asi que es algo a lo que solo pueden aspirar las personas que no tienen que pagar la casa donde viven.

  2. Es lamentable y muy cierto esto que dices. Contra los alquileres altos poco se puede hacer, ni ahora ni antes.
    Lo de las hipotecas es más reciente. Hace diez años con un solo sueldo aún podías comparte algo.
    Ahora todo esto irá cambiando a mejor. Los alquileres han bajado un poco y los pisos de compra también… claro que para conseguir la hipoteca se necesita dios y ayuda.

    De todos modos, con respecto al tema del post, lo importante a veces es tener las ideas claras. Si no se pueden realizar ahora, tal vez se pueda el año que viene o dentro de 5.

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