Facción Rebelde presenta… dos geeks en movilidad

Navegando por estas redes uno puede encontrarse cosas realmente interesantes y, si nos esforzamos un poco, fuera de los tediosos canales prefabricados que proliferan cada vez más.

Así que hoy quiero presentaros a un par de geeks… Pero no son solo unos fanáticos de la tecnología. Además, escriben relatos protagonizados por jóvenes geeks y orientados a ese mismo público.

Ambos coinciden en otros aspectos, por ejemplo que adoran la movilidad, es decir: smartphones y tablets son sus gadgets preferidos.

Más puntos en común: a los dos los he localizado en un sitio web, llamado Facción Rebelde (a qué mola el nombre) que, básicamente, se dedica a publicar este tipo de relatos… como la licencia es una Creative Commons, me voy a permitir robarle un fragmento a Julio para que podáis echarle un ojo y decidir si os interesa seguir leyendo…

El autor de uno de los dos relatos que os quería comentar, Secuestro móvil, además de webmaster del sitio es, como he dicho, Julio, más conocido en la red como Converso. De hecho es un escritor muy prolífico y la mayoría de relatos son suyos. Algunos de vosotros ya le conoceréis por su sitio, cada vez más famoso, Vidas en Red.

El otro es un mozo llamado Eric que parece que se está estrenando en este mundo de la literatura geek y, diría yo, que con muy buen pie. También tiene, como no, su propio blog, Internet en movilidad.

En otra cosa importante coinciden también estos dos autores, y es que saben transmitir sus ideas con una frescura y un ritmo endiablados. Quién sabe si no habrá un hueco para ellos en este saturado mundo de la literatura. Calidad y potencial, a mi modo de ver, no les falta.

No quiero extenderme más… solo os recomiendo que recorráis vosotros mismos las páginas de Facción Rebelde y que no os perdáis el relato completo de Julio, Secuestro móvil, y el del nuevo autor, Eric, que acaba de presentarse con su primera parte de Geek en movilidad.

GenerationMobile

Un relato de Julio Martínez para:
www.vidasenred.com www.faccionrebelde.com
Licencia Creative Commons
Reconocimiento (Attribution): En cualquier explotación de la obra autorizada por la licencia hará falta reconocer la autoría.
No Comercial (Non commercial): La explotación de la obra queda limitada a usos no comerciales.
Sin obras derivadas (No Derivate Works): La autorización para explotar la obra no incluye la transformación para crear una obra derivada.

1
La cabeza la seguía teniendo abotargada. La jaqueca dio paso a una sensación de presión, tenía sangre coagulada en los oídos, no mucha. Además una sed terrible. Los desgraciados que me habían metido en el sótano ni se habían molestado de ver si estaba bien, simplemente me habían tirado como un animal, con mi mochila y poco más.
Ponerme de pie me costó una barbaridad. Pero si no bebía no me podría volver a levantar. Una bombilla amarilla colgaba del techo y a través de una trampilla me dejaban la bandeja con comida. Más tarde sabría que me daban dos comidas, escasas, al día. Al menos estaba bien cocinado, aunque era sencillo, seguramente comía lo mismo que mis secuestradores.
Subí las escaleras deshechas, medio arrastrándome, y con la cabeza palpitando como una muela con caries. Vi la bandeja, pero cogí la jarra con agua y la bebí con un placer indescriptible, nunca me había dado cuenta de lo deliciosa y refrescante que podía ser el agua. Era un éxtasis beber aquel agua fresca, inmediatamente me sentí mejor, aunque no tenía apetito.
Me senté en el rincón donde estaba mi mochila, me habían dejado una palangana, una toalla y un cubo de agua para lavarme. Todo un lujo. Para tirar los deshechos había una especie de poco con una puertecita de madera. Nada más.
Descansé un rato intentando recordar cómo había pasado. Pero no recordaba nada. Tenía una fuerte contusión en la cabeza, los hombros doloridos, señales de abrasión en las muñecas, alguien me había puesto una rodilla aprentándome en la espalda. En fin, estaba vivo. Por
alguna estúpida razón me sentía optimista. No me habían matado, ¡vaya consuelo eh!. Me quedé dormido al poco tiempo. Así terminó mi primer día.

2
Me desperté con el corretear de ratones por mi sótano. Quizás ellos tenían más miedo que yo. Me puse de pie, comprobando que ya no me dolía tanto la cabeza. A continuación hice algunos, pocos, movimientos gimnásticos, vacié mi vientre en el pozo, con temor de que alguna alimaña saliera de la oscuridad para arrancarme mis sensibles partes masculinas, y me dí lo más parecido a un baño con mi cubo de agua y mi toalla. Me faltaba jabón.
Alguien abrió la trampilla y dejó una bandeja. Me acerqué gritándole. -¡Eh!, ¡oye!, por si os interesa estoy vivo, aunque no gracias a vosotros, desgraciados. Silencio. Sospeché que escuchaban al otro lado.
-Tengo sangre coagulada en el oído derecho, pero ya me he limpiado, ¿sería mucho pedir una pastilla de jabón y ropa interior limpia?, de paso una manta para dormir sobre ella no estaría mal.
Los pasos se alejaron. -¡Eh!, no te vayas.
Ok. Fin de la conversación. Cogí la bandeja. Tenía macarrones con salsa bolognesa, un escalope de ternera con patatas y una naranja. Un festín. Me hubiera comido cuatro veces esa cantidad, pero me conformé con aquello. También me supo a gloria. Era curioso, pero me estaba afectando aquel encierro, me estaba volviendo un gourmet agradecido. Volví a mi rincón y me puse a hacer inventario de lo que tenía en la mochila:
-mi cartera con cien euros. Muy útil, podría comprar un Menú en el Burguer King más cercano. -la funda de mis gafas de sol, con mis gafas dentro. Rayban. Una pasta. -un disco duro. -un mini teclado Bluetooth de la marca Targus.
-auriculares intra auditivos marca Panasonic. -no tenía mi portátil. Desgraciados, ya no podría ver el final de The Walking Dead. -un pendrive. También muy útil, como mondadientes, quizás. -mis apuntes de Historia del Arte. Ya no tenía excusa para no estudiar. -una novela de Alejandro Dumas: Los tres mosqueteros. ¡Me quedaban cincuenta páginas!, ¡sólo!. -cinta adhesiva. -un cargador de móvil. -Mi Smartphone HTC Drone Z.
Mi boca se quedó abierta. Luego se abrió más. Aquellos brutos me habían quitado el portátil pero se olvidaron de mi Smartphone, que estaba en uno de los muchos bolsillos de mi mochila. Valiente panda de estúpidos.
Desbloqueé el terminal pero no pasó nada. No. No tenía batería. ¡Vaya suerte!.
Busqué un enchufe en aquel sótano sin alicatar, pero nada, entonces pensé… al menos hay un cable de luz…. seguí el cable de luz y para mi suerte (¡hurra!, ¡estaba a punto de hacerme creyente!) encontré otro cable, de una vieja instalación. Arranqué el cable y me dispuse a hacer un empalme. Quizás pensaréis que soy un manitas, pero no, soy el tío más inútil con estas cosas, pero estaba muy necesitado, así que mi carencia se volvió determinación y en poco tiempo había hecho un empalme muy decente y aunque mi móvil no podía arrancar, sí empezó a cargarse.
De pronto sonó un ruido en la puerta, temí que fueran a entrar y me puse de pie. La trampilla se abrió, era la bandeja con una toalla nueva y una pastilla de jabón. Subí las escaleras hechas pedazos. Encima de la toalla había una nota:
PON LA TOALLA SUCIA ENCIMA DE LA BANDEJA, TIENES UN GRIFO PARA EL CUBO, BÚSCALO BIEN.
¡Una comunicación con el exterior, qué detalle!.
Me dí un baño (por llamarlo de alguna manera) frotándome con el jabón. El grifo estaba en el rincón más oscuro. Jamás había usado una pastilla de jabón, ok, llamadme niño rico, pero dudo que los pobres usen pastillas de jabón, eso era cosa del pasado.
De paso lavé mi ropa interior y esperé que se secara. Detrás de la nota escribí: GRACIAS. NECESITO MANTA Y ROPA INTERIOR DE MI TALLA. POR FAVOR SEÑORES GANSTERS.
Quizás me estaba pasando un poco, pero, caramba, es que lo eran. En una hora recogieron la bandeja y a los quince minutos me dejaron una manta nueva. La cosa mejoraba.
El móvil estaba al 20%, pero el cansancio me venció. Iba a leer mi novela, pero no pude leer ni una página.

[Sigue leyendo…]

Un comentario en “Facción Rebelde presenta… dos geeks en movilidad

  1. Acostumbro cada mediodia buscar webs para pasar un buen momento leyendo y de esta forma he localizado vuetro post. La verdad me ha gustado la web y pienso volver para seguir pasando buenos ratos.

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